Depósito de agua
El depósito metálico se instala sobre un zuncho perimetral hormigonado y una solera de arena u hormigón.
Es de chapa ondulada de acero galvanizado de espesor variable, unida entre sí mediante tornillería metálica y juntas estancas.
Para la impermeabilización del depósito se utiliza una lámina interior de PVC de 1,2 mm de espesor cuyas juntan están unidas mediante soldadura térmica.
Beneficios
Gracias a su resistencia mecánica y durabilidad, los depósitos metálicos constituyen una solución perfecta para el almacenamiento de volúmenes de agua, adaptándose a diferentes necesidades de capacidad y ubicación.
El almacenamiento de agua mediante depósitos metálicos permite cubrir las necesidades de la explotación, garantizando el suministro de agua en todo momento.
Ventajas
- Garantiza la disponibilidad de agua en la explotación.
- Permite almacenar grandes volúmenes de agua.
- Montaje fácil y rápido.
- Presenta una elevada resistencia mecánica y larga vida útil.
- Puede adaptarse a diferentes capacidades y necesidades de uso.
- Requiere un mantenimiento sencillo.
- Distintos modelos de cubiertas, en función de las necesidades.